Voltaire no
ve oposición entre una sociedad alienante y un individuo oprimido, idea
defendida por Jean-Jacques Rousseau, sino que cree en un
sentimiento universal e innato de la justicia,
que tiene que reflejarse en las leyes de todas las sociedades. La vida en común
exige una convención, un pacto social para preservar el interés de cada
uno. El instinto y la razón del individuo le lleva a respetar y promover tal
pacto. El propósito de la moral es enseñarnos los principios de esta
convivencia fructífera. La labor del hombre es tomar su destino en sus manos y
mejorar su condición mediante la ciencia y la técnica, y embellecer su vida
gracias a las artes. Como se ve, su filosofía práctica prescinde de Dios,
aunque Voltaire no es ateo: como el reloj supone el relojero, el universo implica la
existencia de un eterno geómetra. muchos historiadores consideran a Voltaire
antirreligioso.
publicó en 1764 el
Diccionario Filosófico su obra titulada Diccionario filosófico portátil, que
fue concebida por su autor como una máquina de guerra contra “la Infamia”
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